rentabilizar redes

Únete a nuestra red de integradores y distribuidores de Social Buy

¿Eres una agencia de Social Media que quiere ofrecer a sus clientes la posibilidad de generar negocio con entornos de Facebook Commerce? ¿Una Consultora tecnológica de integración que quiere aportar valor a su paquete de soluciones para clientes? ¿Una asociación o agrupación de empresas, comercios, pymes? Entonces Social-buy y su tecnología Overence dirigida a rentabilizar y monetizar los activos digitales 2.0 puede ser interesante para ti.

Han pasado ya unas semanas del lanzamiento de Social-Buy y no podemos negar que estamos muy contentos con los primeros resultados y el feedback obtenido . En solo dos semanas desde su puesta en marcha, más de 1300 usuarios han probado nuestras tiendas realizando ventas y transacciones por valor de más de 250.000 euros. Unos numeros motivadores que, sin embargo, no nos distraen de evolucionar cada día la herramienta y su distribución. En unos días presentaremos algunas mejoras y un sistema de prueba sin compromiso que esperamos sirva a los que nos han escrito interesados en poder utilizar nuestro desarrollo.

Además, hemos lanzado nuestro programa de afiliación y alianzas. Ya están en marcha nuestros primeros contactos para crear una red de distribuidores, instaladores de la herramienta, bajo licencia overence y partners con los que ofrecer nuestra solución Social-Buy al mayor número posible de organizaciones. Una buena manera para que cualquier agencia o profesional pueda completar su portfolio de productos y servicios consiguiendo condiciones exclusivas. En este sentido Overence ofrece un producto innovador y unas buenas condiciones para el partenariado.

Algunos se han adelantado y ya hemos cerrado algunos acuerdos que vamos a ir comunicando, pero estamos abiertos a conocer nuevas empresas interesantes y ayudarles a conocer mejor nuestra última creación. Podéis escribirnos libremente a hola@overence o a  info@cink.es y os ampliaremos información. Así que ya sabéis, Overence busca socios de canal de distribución y tecnológicos. Nos encantará poder andar este camino con vosotros.

Para activar una comunidad, antes debemos conocerla

Una pregunta que nos hacemos a diario en Cink es cómo podemos activar una comunidad. Cómo podemos movilizarla, ponerla en marcha, producir engagement y obtener rentabilidad económica, social y en términos de imagen de marca. Llevamos mucho tiempo debatiendo esto, dentro y fuera de Cink, pero hoy queremos centrarnos en un elemento clave: el del conocimiento de la información sistemática, los datos. Porque para poner en marcha una comunidad, antes debemos conocerla. La primera pregunta no es “cómo”, sino “qué debo saber” para activar una comunidad. Esta cuestión puede desdoblarse en otras tres, que repasamos una a una.

1. ¿Dónde estamos?: definiendo nuestra ubicación en la comunidad

En el punto inicial, tenemos un producto determinado (una marca) que tenemos que situar. Antes de preguntarnos cómo “activar” nada, hemos de saber qué debemos activar. ¿Cuál es nuestra situación en internet? ¿Dónde estamos? Ese “dónde estamos” implica definir un contexto, que nos llevará a la “comunidad”. ¿Qué mensajes están circulando sobre nuestra marca? ¿Cuáles son las ideas fundamentales con las que se relaciona? Queremos conocer su código de comunicación respecto a nuestro producto para poder interactuar con ellos. Esto delimitará el contexto. En realidad, se parece bastante a llegar a un país nuevo: queremos saber dónde está, cuáles son sus fronteras para no salirnos de él, qué aspecto tienen sus habitantes, pero sobre todo de qué hablan y en qué idioma. Para poder comunicarnos.

2. ¿Cómo se mueve nuestro entorno? ¿Quién genera este movimiento?

Pero los contextos, como los países, no son estáticos. Están activos aunque nosotros no nos preocupemos por “activarlos”: la comunidad ya estaba allí antes de que nosotros llegásemos, ya en movimiento. Lo siguiente es, pues, saber cómo se está moviendo la comunidad, cómo actúa dentro de los límites claros y definidos que hemos marcado. Para identificar el movimiento comunicativo de un grupo, lo principal es analizar los nodos clave: ¿quién está emitiendo mensajes sobre nuestra marca que son recibidos por mucha gente? Porque ellos son los generadores y dinamizadores de este movimiento. En cualquier comunidad hay ciertas personas y medios que predominan, y si queremos comprenderla bien es imprescindible identificarlos claramente.

3. ¿Qué piensa de nosotros?: valoración y expectativas de la comunidad

Una vez tenemos a los emisores y “repetidores” clave (punto 2), y sabemos lo que están diciendo (punto 1), necesitamos dar el siguiente paso lógico en cualquier análisis de comunicación: saber cómo responde el resto de la comunidad a los mensajes lanzados que hablan de nosotros. Pero además, para preparar nuestro mensaje, debemos conocer qué espera esta comunidad de nosotros. En cualquier proceso de comunicación, lo fundamental para definir el éxito o el fracaso son las expectativas del interlocutor, porque en función de lo que el otro espera, lo que nosotros hagamos encajará mejor o peor.

Resumiendo

Con todo esto, ¿qué tendremos? Pues tendremos identificada la comunidad, sus límites, sus códigos, sus actores principales y sus hábitos de comunicación. Ahora sí, sabemos cuántos son, quiénes son, cómo se comportan, en qué códigos se comunican, qué piensan y esperan de nosotros. Todo ello en torno a nuestro producto, a nuestra marca. Con esos datos podemos ser interlocutores autorizados de la comunidad, podemos hablar con ellos, y por tanto podemos extraer a la situación todo el partido posible.

Afortunadamente para nosotros, las comunidades online dejan un rastro en las redes y las diferentes plataformas. Y una vez se ha hecho el planteamiento correcto, todo este trabajo es mucho más sencillo. “Este trabajo” es analítica de redes sociales, ni más ni menos. Es Klout, es Radian6, y tantas otras aplicaciones que han venido surgiendo, sobre todo, al calor de la API de Twitter. Pero, en general, y por muy completas que sean, estas aplicaciones adolecen de un problema de base, de enfoque. No suelen partir de las preguntas que aquí hemos hecho, sino que, o bien abordan la cuestión como una mera recopilación sistemática de información, o bien se frenan en el “cómo” que planteábamos al principio del artículo, convirtiéndose en instrumentos de acción un tanto confusos por no partir de las cuestiones esenciales para adquirir conocimiento útil sobre una comunidad: primero, ubicar dónde estamos; después, conocer cómo se mueve nuestro entorno y quién genera este movimiento; por último, saber qué piensa de nosotros. Sólo entonces podremos participar en la movilización de la comunidad. Ahí está el auténtico potencial de rentabilidad.